jueves, 17 de noviembre de 2011

Magdalenas de vainilla

Los que me conocéis y tenemos contacto habitualmente, ya sabéis que estoy haciendo un curso de pastelería y panadería y que estoy emocionadísima con este tema. Los que no lo sabíais, pues ya sabéis algo más sobre mí, jeje. ;)


Como os podréis imaginar, porque pasa en cualquier afición o profesión, hace falta muuuucha práctica para poder dominar cualquier técnica, así que aquí estoy yo, hornea que te hornea recetas de lo más variado que van cayendo en mis manos.


Y no sé si a vosotros os pasará con algún plato o dulce en concreto, pero a mí las magdalenas me intrigan sobremanera. No lograba entender cómo una misma cosa, las magdalenas, pueden tener tantas versiones como personas las hacen y cambiar tanto de una panadería o pastelería a otra (en las industriales ya no entro porque son prácticamente la misma receta con más o menos conservantes y aditivos varios).
Sí, ya sé que cualquier plato cambia según el cocinero, pero lo de las magdalenas es impresionante!! Y más impresionante es que, por lo general, cada persona tiene un sabor y textura de lo que considera "su" magdalena perfecta grabada en la memoria.
Personalmente, aún no he dado con "mi" magdalena perfecta, pero ésta receta que os traigo hoy se aproxima bastante a ése soñado concepto; y como me ha llevado probar con muchas recetas e investigar con los resultados que iba obteniendo, quería compartirla con vosotros para que las probéis y me podáis decir si ésta es la magdalena perfecta para alguno de vosotros.


Magdalenas de vainilla:

(Para 18 unidades)
215g de harina de todo uso
215g de aceite de oliva suave
215g de azúcar blanquilla
4 huevos L (los que yo usé pesaban unos 217g)
60g de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla natural
1 pizca de sal
20g de levadura química o polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato sódico

Tamizar la harina junto con la levadura química, el bicarbonato y la sal. Reservar. En un vasito poner la leche junto con la vainilla y reservar. En un bol grande mezclar el azúcar con los huevos y la mezcla de leche y vainilla con la batidora de varillas durante unos 5 - 7 minutos para que cojan aire y se espumen. Añadir el aceite y mezclar justo lo necesario para que se incorpore. Agregar la mezcla de la harina tamizada y batir hasta que todos los ingredientes estén integrados. Tapar con un film transparente y meter en la nevera durante unas 12 horas ( o toda la noche si hacéis la masa por la tarde-noche). Precalentar el horno a 230ºC con calor arriba y abajo. Poner los papelillos para magdalenas en los moldes y rellenar con la masa (que acabaremos de sacar de la nevera) hasta 2/3 de su capacidad, meter rápidamente al horno que habremos bajado a 220ºC durante 20 minutos aproximadamente (esto depende del horno), o hasta que la brocheta salga limpia. Yo les pongo un pellizco de azúcar en un lado de la superficie justo antes de hornear porque me gusta encontrar luego el azúcar en la superficie de la magdalena. Sacar del molde inmediatamente y dejar enfriar sobre una rejilla. Conservar en un recipiente hermético una vez que se han enfriado.

Bon appétit !

P.D.: Os adelanto que, aunque fuera de la fecha propia del postre, la próxima entrada será un Roscón de Reyes, que tengo que practicar!! :P