martes, 6 de noviembre de 2012

Primer cumpleblog: Violet and vanilla ombre cake y millones de gracias!!

Aquí estamos un año después, con más recetas hechas que publicadas, con un montón de cosas aprendidas, cursos hechos y, sobretodo, con muchísima gente estupenda a mi lado (o al otro lado del monitor, mejor dicho) que he encontrado en el camino.
Este año no voy a basar la entrada entera en felicitar a mi madre y decirle cuánto la quiero porque ya lo sabe; además, acabo de estar con ella y le he llevado mi última creación, que espero poder publicar en breve porque estaba riquísima ;P
Este año quiero agradeceros a tod@s vuestro apoyo, el haber estado ahí antes o después, y animarme a seguir haciendo cositas a pesar de haber pasado por momentos muy complicados. En especial a mi marido, que es mi todo (aunque nunca se lo diga públicamente), y seguidamente a amigos privados (que saben quiénes son y cuánto les quiero), y a otras, que a día de hoy también puedo llamar amigas por tener siempre gestos y palabras adecuadas, gracias Vanina, Gloria, Isabel, Miriam y Estíbaliz, Esther, Nohemí, Elena, Gloria... seguro que me dejo a alguien, pero lo dicho, sabéis quiénes sóis y que os tengo mucho cariño, así que no me riñáis si no os he mencionado expresamente, eh? :P


Y tras semejante charla sensiblona, tan poco normal en mí (aunque justificada por las circunstancias), os dejo la que ha sido, hasta la fecha, la combinación de sabores que más me ha gustado de toooodas las que he probado este año: violetas y vainilla! 
Un layer ombre cake, o lo que es lo mismo, tarta de capas degradadas, riquíiiisima, jugosa, suave, sedosa y apta para cubrir tanto con manga como con fondant. 

Y no, no se me ha olvidado poner la receta, es que no sé ni dónde tengo la cabeza y no consigo recordar dónde apunté la definitiva, pero os prometo que en cuanto la encuentre, la subo. 

Millones de gracias a tod@s, por estar ahí, por leerme y seguir también la página de Facebook!! 
Besotes,
Vero.

P.D.: Para Oihane, su familia y nuestros amigos: ojalá algún día podamos acordarnos de ti sin sufrir y que en algún momento volvamos a estar sentadas juntas en el sofá, riéndonos de alguna tontería y compartiendo un té. Siempre estarás aquí. Te quiero.